¿Sabes? Llevamos una semana y dos días sin
hablarnos y hay preguntas que me asaltan la cabeza constantemente. ¿Por qué no
me escribes? Quizás no sea tan importante en tu vida como tú dices. O tal vez
no te acuerdes de mí, puede ser que simplemente no te interese saber de mí. No sé,
yo miro cuando te conectas y mas últimamente.
Que no te escriba no quiere decir que no me
acuerde de ti que no te quiera o que te haya dejado de esperar. Porque sigo aquí
esperando, deseando que vuelvas y deseando hacer una vida contigo. Sigo
teniendo las cosas claras. Sigo queriéndote como el primer día o incluso más.
Es un sentimiento que se me ha calado bien hondo y que no se aparta ni de mi
mente ni de mi corazón.
Y eso que dicen de “soy feliz mientras tú
seas feliz” es una autentica patraña, porque yo solo seré feliz en el momento
en el que tu estés a mi lado y vuelvas conmigo. Lo siento si no soy feliz
porque tú seas feliz ahora pero es lo que siento, y no puedo engañarte con mis
sentimientos.