Se acabó.
Ya no quiero más caricias robadas, más besos furtivos ocultos por el manto de
la noche, ni más abrazos a escondidas en tu habitación.
Yo quiero
y me merezco a alguien que vaya a mi lado y me de la mano inesperadamente. Alguien
que me robe los besos a todas horas sin tener que ocultarnos para no ser objeto
de miradas indiscretas. Alguien que me abrace sin la necesidad de algún motivo
para hacerlo.
Me he
cansado de mentiras y excusas, para mí y para todo el mundo, para y por ocultar
algo que nos hacia realmente felices. Eso nos acabo condenando, yo trataba de sonreírte
con la mejor de mis sonrisas, pero mi calvario iba por dentro. Mi cara estaba
seca pero mi corazón se había ahogado hacia tiempo de tanta lágrima interna.
Nuestra
historia termino. Me costó expulsar todo el agua salada que llevaba en mi
interior y tuve que reanimar a mi pobre corazón para que volviera a latir. Y ahora
aquí estamos los dos, mi corazón y yo, dispuestos a buscar a alguien que nos
merezca, que nos haga sonreír y seamos el motivo de su sonrisa. Para hacernos
felices, realmente felices y vivir la historia que nos merecemos, mi corazón y yo.
Por eso
te digo adiós, no quiero más medias tintas, quiero tintas enteras capaces de
resistir una historia de verdad llena de alegrías y de tristezas, pero que
resista todo para poder vivir todo aquello que nos merecemos.