lunes, 26 de mayo de 2014

Se acabó



Se acabó. Ya no quiero más caricias robadas, más besos furtivos ocultos por el manto de la noche, ni más abrazos a escondidas en tu habitación.

Yo quiero y me merezco a alguien que vaya a mi lado y me de la mano inesperadamente. Alguien que me robe los besos a todas horas sin tener que ocultarnos para no ser objeto de miradas indiscretas. Alguien que me abrace sin la necesidad de algún motivo para hacerlo.

Me he cansado de mentiras y excusas, para mí y para todo el mundo, para y por ocultar algo que nos hacia realmente felices. Eso nos acabo condenando, yo trataba de sonreírte con la mejor de mis sonrisas, pero mi calvario iba por dentro. Mi cara estaba seca pero mi corazón se había ahogado hacia tiempo de tanta lágrima interna.

Nuestra historia termino. Me costó expulsar todo el agua salada que llevaba en mi interior y tuve que reanimar a mi pobre corazón para que volviera a latir. Y ahora aquí estamos los dos, mi corazón y yo, dispuestos a buscar a alguien que nos merezca, que nos haga sonreír y seamos el motivo de su sonrisa. Para hacernos felices, realmente felices y vivir la historia que nos merecemos, mi corazón y yo.

Por eso te digo adiós, no quiero más medias tintas, quiero tintas enteras capaces de resistir una historia de verdad llena de alegrías y de tristezas, pero que resista todo para poder vivir todo aquello que nos merecemos.

viernes, 23 de mayo de 2014

Juguete roto



Así me siento, como una muñeca descabezada o más bien descorazonada, porque fue lo primero que te di cuando me dejaste perderme entre tus brazos y lo único que no me has querido devolver.

Sé que te lo di todo sin que tú me lo pidieras (fallo mío) y tu lo cogías, pero ahora desde la distancia del tiempo, veo que jugaste conmigo, que me comportaba como una muñeca en tus manos, dispuesta a hacer todo lo que quisieras. El tiempo pasó y te cansaste de esta muñeca, ese juguete que ya no te divertía tanto como antes.

Pasabas el rato viendo cómo eran mis reacciones cuando hacías o decías cosas, incluso se que jugaste con otros juguetes a mis espaldas y yo como muñeca tonta y sin cerebro, que me moría porque tus manos estuvieran sobre mí, te lo perdoné.

Pero ahora esa muñeca rota que dejaste ya no existe, me he convertido en una persona con cerebro para saber lo que quiere y con una boca para decir lo que piensa. No pienso aguantar a más gente como tú, que me hagan daño por gusto. No te quiero en mi vida.

Esta muñeca dejo de ser un juguete para ser una persona. No voy a renunciar al amor porque sé que en este mundo hay personas que son buenas, que se merecen mucho más todo lo que te di, solamente me falta encontrar a esa persona adecuada. Para terminar de reconstruir este juguete que tu destrozaste.